A esta edad pasa algo curioso: justo cuando más queremos nuestro espacio, también es cuando más nos necesita la familia cerca, aunque ninguno de los dos lo diga en voz alta.
Y no, llevarte mejor con ellos no significa volver a ser la niña de 6 años que les contaba todo. Significa otra cosa.
Querer tu espacio no es lo mismo que alejarte
Pedir privacidad, tener tus secretos, querer estar en tu cuarto: todo eso es normal y está bien. El problema no es ese. El problema es cuando "quiero mi espacio" se convierte en "no quiero saber nada de ustedes" durante meses.
Se puede tener independencia y seguir presente. Son cosas distintas.
Cosas chiquitas que cambian el ambiente en casa
Quédate cinco minutos más en la mesa. No tienes que contar tu vida. Solo no salir corriendo apenas terminas de comer.
Pregúntales algo a ellos. A los abuelos, a tus papás. Cómo eran a tu edad, qué les daba miedo. Te vas a sorprender de lo interesantes que se ponen cuando dejan de ser "solo" tu familia.
Avisa cuando estés de malas. Un "ando de bajón, no es contra ustedes" evita el 90% de los pleitos tontos.
El detalle que nadie ve venir
Las personas con las que vivimos hoy no van a estar siempre así, tan cerca y tan disponibles. Suena dramático, pero es justo lo que los adultos repiten una y otra vez. No se trata de vivir tristes por eso, sino de aprovechar un poquito más lo que sí tenemos ahorita.
Esto es solo una de 5 cosas que vale la pena disfrutar a nuestra edad. Aquí están todas.
En "Guía de Campo para Entender a los Humanos" de Mara Solís, Catalina aprende a entender a su propia familia (que es bastante complicada) de la forma más inesperada. Si te late el tema, te va a encantar.
Échale un ojo ↗